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¿Qué sucede cuando los virus evolucionan?

¿Qué sucede cuando los virus evolucionan?

Todos los seres vivos deben exhibir el mismo conjunto de características para que puedan clasificarse como vivos (o una vez que viven para aquellos que han muerto en algún momento). Estas características incluyen el mantenimiento de la homeostasis (un entorno interno estable incluso cuando cambia el entorno externo), la capacidad de producir descendencia, un metabolismo operativo (lo que significa que están ocurriendo procesos químicos dentro del organismo), exhibiendo herencia (la transmisión de rasgos de una generación a la siguiente), el crecimiento y el desarrollo, la capacidad de respuesta al entorno en el que se encuentra el individuo y debe estar formado por una o más células.

¿Cómo evolucionan y se adaptan los virus?

Los virus son un tema interesante que los virólogos y biólogos estudian debido a su relación con los seres vivos. De hecho, los virus no se consideran seres vivos porque no exhiben todas las características de la vida mencionadas anteriormente. Es por eso que cuando se contagia un virus no hay una verdadera "cura" para él. Solo los síntomas pueden tratarse hasta que el sistema inmunitario, con suerte, lo resuelva. Sin embargo, no es ningún secreto que los virus pueden causar daños graves a los seres vivos. Lo hacen esencialmente convirtiéndose en parásitos de las células huésped sanas. Sin embargo, si los virus no están vivos, ¿pueden evolucionar? Si tomamos el significado de "evolucionar" para significar un cambio con el tiempo, entonces sí, los virus evolucionan. Entonces, ¿de dónde vinieron? Esa pregunta aún no se ha respondido.

Posibles orígenes

Existen tres hipótesis basadas en la evolución de cómo surgieron los virus, que se debaten entre los científicos. Otros descartan los tres y todavía están buscando respuestas en otros lugares. La primera hipótesis se llama "hipótesis de escape". Se afirmó que los virus son en realidad piezas de ARN o ADN que estallaron o "escaparon" de varias células y luego comenzaron a invadir otras células. Esta hipótesis generalmente se descarta porque no explica las estructuras virales complejas, como las cápsulas que rodean al virus, o los mecanismos que pueden inyectar el ADN viral en las células huésped. La "hipótesis de reducción" es otra idea popular sobre el origen de los virus. Esta hipótesis afirma que los virus alguna vez fueron células que se convirtieron en parásitos de células más grandes. Si bien esto explica gran parte de por qué se necesitan células huésped para que los virus prosperen y se reproduzcan, a menudo se lo critica por la falta de evidencia, incluido por qué los parásitos pequeños no se parecen a los virus de ninguna manera. La hipótesis final sobre el origen de los virus se conoce como la "primera hipótesis del virus". Esto dice que los virus en realidad predataron a las células, o al menos, se crearon al mismo tiempo que las primeras células. Sin embargo, dado que los virus necesitan células huésped para sobrevivir, esta hipótesis no se sostiene.

Cómo sabemos que existieron hace mucho tiempo

Como los virus son tan pequeños, no hay virus en el registro fósil. Sin embargo, dado que muchos tipos de virus integran su ADN viral en el material genético de la célula huésped, se pueden ver rastros de virus cuando se mapea el ADN de fósiles antiguos. Los virus se adaptan y evolucionan muy rápidamente, ya que pueden producir varias generaciones de crías en un tiempo relativamente corto. La copia del ADN viral es propensa a muchas mutaciones en cada generación, ya que los mecanismos de verificación de las células huésped no están equipados para manejar la “corrección de pruebas” del ADN viral. Estas mutaciones pueden hacer que los virus cambien rápidamente en un corto período de tiempo, impulsando la evolución viral a velocidades muy altas.

¿Qué vino primero?

Algunos paleovirólogos creen que los virus de ARN, aquellos que solo llevan ARN como material genético y no ADN, pueden haber sido los primeros virus en evolucionar. La simplicidad del diseño de ARN, junto con este tipo de capacidad de los virus para mutar a un ritmo extremo, los convierte en excelentes candidatos para los primeros virus. Otros creen, sin embargo, que los virus de ADN surgieron primero. La mayor parte de esto se basa en la hipótesis de que los virus alguna vez fueron células parásitas o material genético que escapó de su huésped para convertirse en parásito.