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Emiliano Zapata y el plan de Ayala

Emiliano Zapata y el plan de Ayala

El plan de Ayala (español: Plan de Ayala) fue un documento escrito por el líder revolucionario mexicano Emiliano Zapata y sus partidarios en noviembre de 1911, en respuesta a Francisco I. Madero y su Plan de San Luís. El plan es una denuncia de Madero, así como un manifiesto del zapatismo y lo que representaba. Exige reforma agraria y libertad, y sería muy importante para el movimiento de Zapata hasta su asesinato en 1919.

Zapata y Madero

Cuando Madero llamó a la revolución armada contra el régimen de Porfirio Díaz en 1910 después de perder elecciones corruptas, Zapata fue uno de los primeros en responder al llamado. Líder comunitario del pequeño estado sureño de Morelos, Zapata había sido enfurecido por miembros de la clase acomodada que robaban la tierra con impunidad bajo el mando de Díaz. El apoyo de Zapata a Madero fue vital: Madero nunca pudo haber destronado a Díaz sin él. Aún así, una vez que Madero asumió el poder a principios de 1911, se olvidó de Zapata e ignoró los llamados a la reforma agraria. Cuando Zapata una vez más tomó las armas, Madero lo declaró fuera de la ley y envió un ejército detrás de él.

El plan de Ayala

Zapata se enfureció por la traición de Madero y luchó contra él con la pluma y la espada. El Plan de Ayala fue diseñado para aclarar la filosofía de Zapata y atraer el apoyo de otros grupos campesinos. Tuvo el efecto deseado cuando los peones privados de sus derechos del sur de México se reunieron para unirse al ejército y movimiento de Zapata. Sin embargo, no tuvo mucho efecto en Madero, quien ya había declarado a Zapata como un proscrito.

Disposiciones del plan

El Plan en sí es un documento breve, que contiene solo 15 puntos principales, la mayoría de los cuales están redactados de manera bastante escueta. Denuncia a Madero como un presidente ineficaz y un mentiroso y lo acusa (correctamente) de intentar perpetuar algunas de las prácticas agrarias feas del gobierno de Díaz. El plan exige la destitución de Madero y nombres como Jefe de la Revolución Pascual Orozco, un líder rebelde del norte que también se había alzado en armas contra Madero después de haberlo apoyado una vez. Cualquier otro líder militar que luchó contra Díaz debía ayudar a derrocar a Madero o ser considerado enemigo de la Revolución.

Reforma agraria

El Plan de Ayala exige que todas las tierras robadas bajo Díaz sean devueltas de inmediato. Hubo un considerable fraude territorial bajo el antiguo dictador, por lo que una gran parte del territorio estaba involucrado. Las grandes plantaciones propiedad de una sola persona o familia tendrían un tercio de sus tierras nacionalizadas para ser entregadas a los agricultores pobres. Cualquiera que se resistiera a esta acción también confiscaría los otros dos tercios. El Plan de Ayala invoca el nombre de Benito Juárez, uno de los grandes líderes de México, y compara la toma de tierra de los ricos con las acciones de Juárez cuando se la quitó de la iglesia en la década de 1860.

Revisión del plan

Madero apenas duró lo suficiente como para que la tinta del Plan de Ayala se secara. Fue traicionado y asesinado en 1913 por uno de sus generales, Victoriano Huerta. Cuando Orozco unió fuerzas con Huerta, Zapata (que odiaba a Huerta incluso más de lo que había despreciado a Madero) se vio obligado a revisar el plan, eliminando el estatus de Orozco como Jefe de la Revolución, que en adelante sería el propio Zapata. El resto del Plan de Ayala no fue revisado.

El plan en la revolución

El Plan de Ayala fue importante para la Revolución Mexicana porque Zapata y sus partidarios llegaron a considerarlo como una especie de prueba de fuego sobre en quién podían confiar. Zapata se negó a apoyar a cualquiera que no aceptara primero el Plan. Zapata pudo implementar el plan en su estado natal de Morelos, pero la mayoría de los otros generales revolucionarios no estaban muy interesados ​​en la reforma agraria y Zapata tuvo problemas para construir alianzas.

Importancia del Plan de Ayala

En la Convención de Aguascalientes, los delegados de Zapata pudieron insistir en que se aceptaran algunas de las disposiciones del Plan, pero el gobierno improvisado por la convención no duró lo suficiente como para implementar ninguna de ellas.

Cualquier esperanza de implementar el Plan de Ayala murió con Zapata en una lluvia de balas de asesinos el 10 de abril de 1919. La revolución restauró algunas tierras robadas bajo Díaz, pero la reforma agraria en la escala imaginada por Zapata nunca sucedió. Sin embargo, el plan se convirtió en parte de su leyenda, y cuando el EZLN lanzó una ofensiva en enero de 1994 contra el gobierno mexicano, lo hicieron en parte debido a las promesas incumplidas dejadas por Zapata, el Plan entre ellos. La reforma agraria se ha convertido en un grito de guerra de la clase rural pobre mexicana desde entonces, y a menudo se cita el Plan de Ayala.